Luis Josué Lugo
La sociedad occidental actual, -basada en las ideas del liberalismo democrático-, es el espacio idóneo para la particularidad de las personalidades, es decir, “que cada quien sea como quiere, lea lo que desee y escuche lo que quiera”.
Cierto: constitucionalmente cada persona es libre, siempre y cuando no dañe a terceras personas o altere el orden público.
Sin embargo, ¿hasta donde es cierta esa libertad? ¿hasta dónde se controla? ¿cuáles son los mecanismos para que esto sucede? Por razones de espacio, ejemplificaré, aludiendo al caso de la música. Read the rest of this entry »